Les pido mil disculpas.


Les pido que me disculpen,
es que a mi nunca me alcanzó con lo que escuché por ahi,
quizás pensaron ¡qué cosa, uno la quiere ayudar y no hace caso!

Hasta los dientes me rompí por «no hacer caso».

En ingles hablaba con la boca cerrada, para que no se me vieran las paletas.
y ni habiéndome pasado meses sin hablar por eso, entendí nada.
es que yo recibí mucha educación,
pero ya sabemos que hay cosas para las que no te educan.
o que lleva un poquito más de tiempo aprender.

Les pido que me disculpen,
si no hice caso a la advertencia. Por ahi pensaron ¿como no lo ve?

Será porque fui advertida sobre la gente que mas quise y que mas quiero.
o tal vez quise mucho o mas quiero, a la gente sobre la que mas me advirtieron.
No lo se, todavia no se que fue primero. Pero tampoco me importa.

y tan poco aprendi, tan poco escuché,
que el metro 50 escualido y fumador de mi cuerpo
se mueve, siempre y cada vez mas en dirección:

a la loca de mierda,
a la puta,
al marica,
a la hueca,
al chupa pija,
al innombrable,
al retorcido,
al traga,
al travesti,
al virgo,
al asexuado,
al monstruito,
al flaquito,
al petizo,
al gordo fofo,
al aburrido de la mesa del fondo,
al callado,
al mentiroso,
a la mala madre. (Que linda la mala madre, que mote hermoso)

En mi cabeza vinieron así, con ese género, pero aplican a todxs por igual.
Y seguro me olvido de alguno, discúlpenme por eso también..
Es que hay tantos, tantos hay, que el solo hacer esa lista incompleta
me llevó quince minutos.

Se ve que no aprendí, che.
Todavía no aprendo.
Todavía me atraen esos motes.
Sobre todo, cuando le son puestos a un otro
que es hablado, que es hecho.
Que lo veo a mil km de distancia y ya se «quien es».
gracias a algún advirtiente de esos que andan por ahí.
y que tampoco aprendió nada.

El viejo y conocido ladran Sancho!. Frases bellas, si las hay.
Advertencias útiles si las hay.

Ojo! Ojo! mira bien donde te metes, no te metas acá!
Estas advertencias ajenas ¿para que se supone que son?
Hubo épocas en las que me sentí como si estuviera lleno de madres y padres protectores
¿no les pasa a veces?
la verdad es que no se si los necesitaba, pero ahi estaban.
Firmes, sabios.
Supongo que nunca pensaron en la posibilidad de que quizas no hacia falta lo que hacian.
simplemente lo hacian.
por ser firmes, sabios.

Y eso que mi viejo se murió, y ya bastante me había advertido.
Todavía lo hace. Podrida me tiene.
Que la justicia, que la verdad, que el trabajo, que el respeto.
Si pa, ya entendí. o.. Perdón pá, todavía no aprendo.
¿vos aprendiste?
La ley, el orden. Cuidado, ojo! Ufffff.
ME ABURROO. ¿No sospechaste que iba a pasar esto?
Es la tipica.

Padres y madres por todos lados.
que ya no saben que más hacer para que sus hijos,
hijos que no parieron,
vayan por el buen camino.
El camino del Señor ¿será?. Andá a saber qué camino.
Para que no se descarrilen, que no se corran!
A mí que encima me encanta correrme..
y eso que no soy española.

Que para que el otro no se dé la cabeza contra la pared una y otra vez.
repiten: escucha, ojo!, respeta, yo te dije!, viste?, yo te avise.
Yo también fui padre muchas veces.
Que molestia, y ¿qué loco no?
¿No es re loco? ¿que el mismo que es advertido, advierta?
¿No les hace ruido eso?

El argentino es eso. Un padre, una madre joven «protector» y advertida, que también advierte.
La argentina es eso. Ya lo dijo Casciari, en «la edad de los países».
Pero eso no sería preocupante, si no fuera por su infantilismo,
que no tiene nada que ver con la edad.
y que por sí solo, no tendria nada de malo.

El infantilismo está presente dentro de todos y cada uno de nosotros,
ocupa todos los espacios, no tiene límites.
Y pocas veces es constructivo, pocas veces logra ser un infantilismo
del que tienen los pibes, ese infantilismo para el juego sano,
para la risa que nace de un chiste malo, o de un comentario estúpido.

No, el argentino juega a otra cosa. Al gran hermano, por ejemplo.
No va atrás de la pelota por el solo entusiasmo
de hacer un par de pases, esquivar al otro y meter un gol.
Ojala fuera así. Pero no, no es así.

Y es un infantilismo siempre intacto y presente. Siempre presente.
Como un pibe en la escuela que levanta la mano nervioso y apurado,
cuando escucha su apellido.
Presente, casi al mismo nivel que el mate, diría yo.
Pero es un mate agüado, un mate que no gira, que alguien retiene, con mucha azúcar o que causa acidez.

Somos graciosos, eso es indiscutible.

¿Les hubiera gustado ser advertidos antes de mandársela?
Que alguien les diga saca la pava ahora porque se te pasa el agua, hermano.
¿Creen que no se la hubieran mandado si eso hubiera pasado, o si hubieran escuchado?
¿De verdad creen eso?

Bueno, les comunico que se la mandaron igual, y se la iban a mandar igual.
Porque se me canta el culo se los comunico.
Si, a veces hablo así. Muchas veces hablo así. Gran parte del tiempo hablo así.
Soy un poco soberbia y maleducada. o ¿mal aprendida, debería decir?
¿o qué? ¿piensan que yo no soy infantil? ¿que cuando hablo del argentino, no me incluyo?
No, yo también soy argentina, yo también «me las se todas».

Así que si, se la mandaron y se la iban a mandar igual. Y continuaremos en esa.
Y en vez de asumirlo, para hacer algo un poco mas piola,

¿que hicimos? ¿que hacemos?
Somos ¿»advirtientes?
¿Seguimos siendo eso?
¿De verdad?

(Y si… no se puede juzgar, no se aprende enseguida)

A nadie le es fácil pronunciar tortuga
en ingles
con la boca cerrada
porque le partieron los dientes.
¿o acaso alguien aprendió a andar en bici de un día para el otro?

Se la mandaron, sí. Nos la mandamos y nos las vamos a seguir mandando.
y si lo que nos parece más atinado es cagarnos en las patas.
y convertirnos en un eslabón más de la cadena de giles que advierte
y lo que es peor, que advierte a través de los motes,
Bueno, vivamos quejosos de la sociedad en la que vivimos.
como si uno no tuviera nada que ver, con la sociedad en la que vive.

No, no fue porque no escuchaste,
no hiciste caso,
no le sacaste la ficha,
o no la viste a tiempo.
No fue porque hubo un argentino que te la dijo y vos te cagaste en todo
ese argentino es otro «haz lo que digo, no lo que hago»
por eso no le diste mucha bola tampoco.

La cagada está lisa y llanamente en que
como dice el Sr. Benedetti, tan simple y clarito:
«La culpa (si aceptamos culpa como responsabilidad), es de uno
cuando no enamora y no de los pretextos, ni del tiempo».

La cagada es que al amor no le entran las advertencias y mucho menos, los motes.
Y si le entran, no es amor.

así que les pido disculpas, a mí no me entran las advertencias.
nunca me alcanzaron.
nunca me sirvieron.
quiero abrazar, y que me abracen
y para eso, no puedo tener miedo
no puedo ser advertida


Pero sobre todo.. no quiero.

Y ojalá «no me entiendan»,

porque si me entienden, me enamoro

y hago un lio terrible.